Me preocupa cuando callas,
porque estás como ausente,
no sé lo que piensas
lo que pasa por tu mente
aquello que te preocupa
ni lo que te saca del presente.
Me pone triste que te enojes
y también me asusta un poco,
nunca he querido que te indispongas,
ni que grites, ni que te alejes.
Pero hay momentos aún peores:
aquellos en los que entristeces,
lágrimas caen de tus ojos
y yo muero por la impotencia
de verte triste.
de temor a perderte.
Cuando te pones triste,
algo dentro de mí muere,
me lleno de enojo,
de rabia, de tristeza,
y de ganas de destruir
todo aquello que te hiere.
Pero cuando sonríes...
¡Oh cuando sonríes!
mi mundo se llena de calma,
de tranquilidad y de esperanza,
tus ojos recuperan
su brillo,
y todo mi universo
su color.
No hay comentarios :
Publicar un comentario