domingo, 24 de abril de 2016

Busco una mente incisiva, inquisitiva, perspicaz e irreverente.
Deseo a alguien para quien una discusión filosófica sea el juego preliminar.
Deseo a alguien que a veces me lastime con su ingenio y su humor negro.
Deseo a alguien, al que pueda acercarme y acariciar casualmente.
Quiero alguien en el que pueda cobijarme en un abrazo.

sábado, 16 de abril de 2016

Capítulo 6, [Fragmento]

Han pasado más de 5 años y recién empiezo a entenderlo.

Algo en mí murió ese día. Desde ese momento me converti en alguien muy distinto a quien solía ser. Los estudios se convirtieron en prioridad y poco a poco mis amigos comenzaron a dejarme... Empecé a estar más tiempo con los libros y el computador que con las personas. Mis notas empezaron a ser excelentes –era de esperarse pus casi todo mi tiempo lo gastaba en eso–.

Me esforcé bastante en no ser una carga más para mis padres y hacerles un poco más llevadero aquel momento que estaban viviendo, mi mamá seguía llorando y mi papá no dejaba de ocultarme lo que sentía, la estaban pasando realmente mal; vi como todo tu mundo se puede desmoronar con tan solo perder a una persona. Yo, por mi parte, me alejaba cada vez más de los demás, y mientras las personas iban desapareciendo poco a poco de mi vida yo sentía que iba dejando de existir lentamente.

Los días y años pasaron, cada que intentaba hacer un amigo o conocer a alguien, cometía todos los errores habidos y por haber. No recuerdo haber tenido amigo alguno que no me fallara, pero con el tiempo me acostumbré. Y terminé perdiendo la esperanza de llegar a conocer a un buen amigo por quien confiar y creer valiera la pena.

A pesar de eso seguí dándolo todo por las personas allegadas a mí, siempre me entregué a mis seres queridos, no necesariamente familiares pero eso sí siempre me utilizaban... Se repite una y otra vez el mismo ciclo: ayudo, me utilizan, me arrepiento, prometo no volverme a dejar y de nuevo vuelvo a caer.
Es bastante estúpido que no pueda dejar sufrir a alguien, es decir, no soporto ver ni la más mínima gota de dolor en los ojos de otra persona sin sentir la necesidad de darlo todo de mi para hacerle feliz, y así, una vez más, termino perjudicada.

Para tomar precauciones empecé a alejarme aún más de las personas, y no solo a distanciarme, sino también a cerrarme a los demás. De ésta forma nadie me conocería, ni me querría y por ende yo tampoco me encariñaría con nadie... Definitivamente, era la mejor forma para evitar que los demás me hirieran, y así me mantendría a salvo de la sociedad.

– Bueno, el punto es que te alejaste de todo y empezaste a ser tu "nueva" tú. Hacías justo esas cosas que tanto te molestaban, como cuando te la pasabas sola por el simple hecho de que odiaras la soledad.

Cuando no estoy contigo

Cuando no estoy contigo
siempre estoy pensando,
me distraigo, pienso, caigo,
me levanto y voy por comida,
en el camino vuelvo a caer.

Tengo poco tiempo para hacer
la tarea de cálculo,
el taller de álgebra lineal,
el laboratorio de física,
el nuevo taller de programación,
el proyecto de lingüística...
Tengo tanto que hacer y tan poco tiempo,
los días no me van a alcanzar.
¡Qué pereza estar despierta!
Me iré a dormir un poco.

Cuando no estoy contigo
siempre estoy pensando,
me distraigo, pienso, caigo,
me voy a mi cuarto,
en el camino vuelvo a caer.

En definitiva necesito algo de paz,
me pondré a dormir un poco,
debo poner la alarma
para levantarme a hacer tareas,
cojo el celular para poner la alarma,
miro todas esas notificaciones,
las reviso, y encuentro un video de gatitos,
miro el video, miro los que le siguen a ese,
me quedé dormida
con el celular en las manos,
estúpido gatito.

Cuando no estoy contigo
siempre estoy pensando,
me distraigo, pienso, caigo,
simplemente me quedo dormida,
duermo toda la tarde y desperdicio el día.

Me despierto, miro a mi alrededor,
todo está muy oscuro,
¿Qué hora es?, me preocupo,
busco el teléfono pero no lo encuentro,
aparece bajo la almohada,
¿Cómo llegó allí?, eso no importa,
miro la hora... está tardisimo,
tengo tanto que hacer,
cada vez menos tiempo,
y también menos ganas.

Cuando no estoy contigo
siempre estoy pensando,
me distraigo, pienso, caigo,
desperdicio mi día,
el tiempo sigue pasando,
y yo con tanto por hacer.

domingo, 10 de abril de 2016

10 cosas que odio de ti

"Odio como me hablas,
tu forma de conducir,
odio tu corte de cabello,
y lo que llegué a sentir.

Odio tus espantosas botas,
y que me conozcas bien,
te odio hasta vomitar,
que bien va a rimar.

Odio, odio que sepas pensar,
y que me hagas reír,
odio que me hagas sufrir,
y odio que me hagas llorar.

Odio tanto estar sola,
que no hayas llamado aún,
pero más odio que no te pueda odiar,
ni aunque estés tan loco,
ni siquiera un poco lo he de intentar..."

sábado, 9 de abril de 2016

Renunciar a algo no es dejarlo atrás a ello, sino a ti.
– Benjamin Prado

"Puedo contarles historias sobre como me senté solo en el bosque a escribirle a la luna, puedo contarles historias de sobre como escribo en tercera persona sobre un lobo y un poeta que metafóricamente soy yo en un mundo donde únicamente esta la luna en el cielo y no hay sol, sobre cada vez que jugaron conmigo como a un titere y me dejaron solo en el vacio, sobre como alguien alguna vez vino a salvarme y se fue con el lobo que andaba conmigo, sobre como me volví tan frio, y sobre como calmaba mi furia pidiéndole a mi cuerpo mas de lo que no podía en cada repetición, puedo contarles sobre como usaba ese cuerpo que construí para meterme en la lujuria de cada obeja y saciar mi hambre carnal, pero no puedo contarles como fue que de la noche a la mañana empecé a escribir así, eso no lo se... mucho menos puedo contarles quien soy porque no confío en nadie... "
"A veces no hay nada que decir... Simplemente no hay que decir... Sólo quiero encontrar a alguien que no quiera huir... Alguien que me mire a los ojos y me diga que está bien que las cosas no siempre salgan bien... Que así es como funciona la vida, y cómo va a funcionar siempre...
Que no va a ser fácil Hoy, mañana, pasado mañana, pero de alguna manera va a mejorar."
– Anónimo