Sonrió y, acto seguido se puso serio. Después, de repente, paras. Durante un par de días, nada, ni un mensaje, y ella se da cuenta que te echa de menos, de que te has convertido en una cita inalterable, en un momento esperado, en el motivo de una sonrisa. Entonces vuelves a escribir y te disculpas, te justificas diciendo que has tenido un problema y le haces una pregunta muy simple: "¿Me has echado de menos?" Sea cual sea su respuesta, la relación ya ha cambiado. ¿Y si no contesta? Eso también es una respuesta. Significa que tiene miedo. Y si tiene miedo es por que puede ceder. Entonces puedes arriesgarte y decirle: "Yo sí te he echado de menos"
Esta noche dime que me quieres, Federico Moccia
No hay comentarios :
Publicar un comentario